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Reina Cristina, la mujer que fue rey (2015)

Cristina de Suecia, coronada a los seis años y criada como si fuera un príncipe, fue una joven dirigente, enigmática y brillante, que hizo frente a las fuerzas conservadoras para modernizar su país, a la vez que exploraba su incipiente sexualidad.

En 1632, cuando sólo tenía 6 años, Cristina (Malin Buska) sucedió a su padre muerto en batalla y se convirtió en la primera mujer Soberana y Reina de Suecia. Sus ideas modernas y de terminar con la guerra entre católicos y protestantes chocaron con los intereses de las élites conservadoras, que no toleraban el despertar sexual de la reina ni su búsqueda de conocimiento. Influida por Descartes (Patrick Bauchau) y atraída hacia la Condesa Ebba Sparre (Sarah Gadon), Cristina deberá decidir entre la tradición y el deseo de vivir a su manera.

Valoración: 5,911

Reina Cristina, la mujer que fue rey (2015)

FICHA

Título Original: The Girl King.
Director: Mika Kaurismäki.
Guionista: Michel Marc Bouchard.
Reparto: Hippolyte Girardot, Michael Nyqvist, Sarah Gadon, Malin Buska, Lucas Bryant, Martina Gedeck, Patrick Bauchau, Laura Birn.
Productores: Wasiliki Bleser, Arnie Gelbart, Mika Kaurismäki, Rainer Kölmel, Martin Persson, Anna Stratton.
Música: Anssi Tikanmäki.
Fotografía: Guy Dufaux.
Montaje: Hans Funck.
Países Participantes: Finlandia, Alemania, Canadá, Francia, Suecia.
Año de Producción: 2015.
Duración: 106 minutos.
Calificación por Edades: No recomendada para menores de 12 años.
Género: Drama, Biográfica.
Estreno (España): 13 de mayo de 2016.
DVD (Venta): 24 de agosto de 2016.
Distribuidora (España): Film Buró.
Espectadores (España): 9.775.
Recaudación (España): 55.141,93 €.

Reina Cristina, la mujer que fue rey (2015)

CRITICA

28-06-2017 – ANTON MERIKAETXEBARRIA

La Minerva del Norte

Tiene su punto esta digna biografía de la reina Cristina de Suecia (1626-1689), firmada por el inquieto director finlandés Mika Kaurismäki («Helsinki-Nápoles, todo en una noche», 1987), hermano del también realizador Aki Kaurismäki («Le Havre», 2011). Poseedora de una independencia, una inteligencia y una cultura extraordinarias, abdicó tras cuatro años de reinado, abjuró del protestantismo y se convirtió al catolicismo, para acabar instalándose en Roma, donde se dedicó a cultivar las ciencias y las artes hasta el final de sus días. Está enterrada en la basílica de San Pedro, en el Vaticano. Le da vida con notable prestancia la excelente actriz sueca Malin Buska.

Una reina realmente rebelde, que fue encarnada de forma previa por ‘la Divina’ Greta Garbo, en «La reina Cristina de Suecia» (Rouben Mamoulian, 1933). Conocida como la Minerva del Norte, fue una de las mujeres más avanzadas de su tiempo, menuda en apariencia pero gigante en sapiencia, tuvo que ligar con las intrigas palaciegas. Asimismo fue una mujer desconcertada ante su sexualidad, renunció de ‘motu proprio’ al matrimonio, e incluso hay historiadores que aseguran que mantuvo amoríos con el filósofo Descartes, el embajador español Antonio Pimentel y el cardenal Decio Azzolino.

Sin embargo, el director Mika Kaurismäki opta por poner el acento en su mágico ‘affaire’ sáfico con la condesa Ebba Sparre. En ese sentido, la película es mucho más realista que la romántica obra maestra de Rouben Mamoulian, aunque desde un punto de vista estrictamente cinematográfico, esta «Reina Cristina» es claramente inferior. De lujosa ambientación, sobre todo por lo que se refiere a escenografía, vestuario y decorados, tiene el mérito de evitar la habitual deriva sentimentaloide, que ya es un considerable primer tanto. El segundo es la decisión de organizar la historia en función de tan singular personaje histórico.

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