Maravillosa familia de Tokio (2016)

Un marido y su mujer llevan más de cincuenta años casados. Para su aniversario, la mujer le pide que firme los papeles del divorcio.

Maravillosa familia de Tokio (2016)

El pequeño microuniverso de una familia tradicional de Tokio en el que sus miembros viven una vida ordinaria pero feliz sufre un vuelco cuando Tomiko (Kazuko Yoshiyuki), la matriarca del clan, que está a punto de celebrar su cumpleaños, pide a su cascarrabias marido el divorcio como regalo. El anuncio provocará un terremoto en el seno familiar cuyas réplicas llegarán hasta sus hijos que, conmocionados por la noticia, expresarán sus respectivos agravios y harán todo lo posible para evitar que este deseo se cumpla.

Valoración: 7,175.


Maravillosa familia de Tokio (2016)

FICHA

Título Original: Kazoku wa tsuraiyo.
Director: Yôji Yamada.
Guionistas: Emiko Hiramatsu, Yôji Yamada.
Reparto: Yui Natsukawa, Yû Aoi, Kazuko Yoshiyuki, Isao Hashizume, Masahiko Nishimura, Satoshi Tsumabuki, Jun Fubuki, Tomoko Nakajima.
Productor: Hiroshi Fukazawa.
Musica: Joe Hisaishi.
Fotografía: Shinji Chikamori.
Montaje: Iwao Ishii.
País Participante: Japón.
Año de Producción: 2016.
Duración: 108 minutos.
Calificación por Edades: Apta para todos los públicos.
Género: Comedia.
Estreno (España): 12 de mayo de 2017.
DVD (Venta): 19 de septiembre de 2017.
Distribuidora (España): A Contracorriente Films, Sherlock Films.
Espectadores (España): 54.080.
Recaudación (España): 337.748,25 €.

Maravillosa familia de Tokio (2016)

CRÍTICA

16-05-2017 – JOSU EGUREN

Regalo de aniversario

A juzgar por el recibimiento de “Maravillosa familia de Tokio”, en Japón se celebra el retorno del veterano Yôji Yamada (descubierto en España con motivo del estreno de “El ocaso del samurai” (2002) al tono cómico popular característico de “Tora-San”, una saga cinematográfica tan arraigada en el país del sol naciente que dio origen a 48 entregas, la última fechada en 1995.

Con una secuela en ciernes, Yamada se abre a la posibilidad de explotar en forma de serial crepuscular lo que surgió a partir de una reinterpretación liviana y caligráfica de los “Cuentos de Tokio” (1953) de Yasujirô Ozu, clásico entre los clásicos de la filmografía japonesa, que vuelve a aparecer citado más como muestra de respeto del director hacia su maestro que como referente ético-estilístico de alcance imposible, aunque muchos de sus temas Yamada los hace suyos.

Heredando los personajes protagonistas de “Una familia de Tokio” (2013), el director japonés pone en jaque la armonía de la estructura familiar cuando la matriarca decide terminar con casi cincuenta años de matrimonio a escasas fechas de la celebración de su aniversario. Enredos menores que se reflejan en la recepción escalonada de una noticia que coge desprevenidos a los miembros del clan más próximos (abuelos, hijos, nuera y nietos comparten una misma vivienda en la que apenas hay espacio para la intimidad) se agolpan para producir un espejismo de ritmo agitado que en su puesta en escena recuerda a las sitcoms acartonadas de la parrilla televisiva.

El tibio barniz humanista que recubre a los personajes la hace más llevadera pero la delicadeza que Yamada emplea en el trazo no evita la desconexión entre lo superficial y un sustrato dramático que se disipa sin dejar apenas rastro de los propósitos del director.

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