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Estrenos 2013

Heli

Estela, una niña de 12 años, se enamora perdidamente de un joven cadete que se quiere escapar con ella y casarse. Al intentar cumplir este sueño, su familia vivirá la violencia que azota la región.

Como en tantos pequeños pueblos de México, las alternativas para sobrevivir son muy limitadas. Un empleo con un sueldo miserable o trabajar para los capos de la droga. En este ambiente surge el amor entre Estela (Andrea Vergara), una niña de doce años y hermana de Heli (Armando Espitia), y un joven cadete de la policía, Beto (Juan Eduardo Palacios), que le propone fugarse juntos. Para lograr el dinero con el que poder huir, Beto roba unos paquetes de cocaína y le pide a su amada que los guarde hasta que él los pueda revender. Pero Heli descubre la cocaína y para evitar verse involucrado con las drogas, se deshace de ella. A partir de ese momento se desencadenará una serie de sangrientos sucesos.

Valoración: 6,635.

Heli
Juan Eduardo Palacios en Heli

FICHA

Título Original: Heli.
Director: Amat Escalante.
Guionistas: Amat Escalante, Gabriel Reyes.
Reparto: Armando Espitia, Linda González, Andrea Vergara, Juan Eduardo Palacios, Kenny Johnston, Gabriel Reyes, Reina Torres, Ramón Álvarez.
Productor: Jaime Romandía.
Música: Lasse Marhaug.
Fotografía: Lorenzo Hagerman.
Montaje: Natalia López.
Países Participantes: México, Alemania, Francia, Holanda.
Año de Producción: 2013.
Duración: 105 minutos.
Calificación por Edades: No recomendada para menores de 16 años.
Género: Drama.
Estreno (España): 22 de noviembre de 2013.
DVD (Venta): 19 de marzo de 2014.
Distribuidora (España): Emon.
Espectadores (España): 2.999.
Recaudación (España): 18.914,85 €.

Heli
Andrea Vergara y Juan Eduardo Palacios en Heli

COMENTARIO

Amat Escalante, director de la aclamada «Los bastardos» (2008) desnuda toda la violencia del narcotráfico en este drama abiertamente provocador que le valió el Premio al Mejor Director en Cannes. «Cuando pensamos en crimen organizado vemos a grandes tipos con bigote y sombrero, pero la realidad es que los niños son los que hacen la faena sucia a cambio de dinero», explica el realizador para justificar algunas escenas realmente muy pasadas de vueltas. (Anuario Fotogramas 2014: Berta Seijo).

Heli
Fotograma: Heli

CRÍTICA

22-11-2013 – JOSU EGUREN

Violencia y significado

En la primera escena de «Heli» -un cruel diálogo entre planos estáticos en el que la cámara documenta la tortura, asesinato y brutal profanación del cadáver de un joven ante la mirada incómoda del espectador, el jefe de un grupo de sicarios paramilitares y sus futuras víctimas- Amat Escalante concentra las líneas de un discurso idéntico al que se fracturaba en la problemática ambigüedad de la imagen que coronaba «Los Bastardos» (2008), su anterior película.

«Heli» podría ser la contestación a una de las preguntas que se formularon en «Los Bastardos» (un largometraje filmado bajo la tutela del director francés Bruno Dumont) o el germen de aquella: ¿has estado en el infierno? La respuesta es ‘Sí’, un sí rotundo. El infierno cotidiano, y la violencia extrema y deshumanizadora ante la que los medios y el cine espectáculo reaccionan de una forma sensacionalista, ingenua o pasiva, son el campo de batalla de un director que vuelve su mirada hacia las cunetas de un país sumido en las tinieblas de una guerra en la que nadie presta atención a los gritos de angustia de sus mártires. En «Heli» Escalante afina las claves de un lenguaje que hereda la influencia de sus tutores, Bruno Dumont («Flandres», 2006) y Carlos Reygadas («Batalla en el cielo», 2005), para afirmar la identidad de un cineasta que aborda el conflicto desde una subjetividad que se revela como la única vía posible para transmitirnos el estado de desconcierto absoluto en el que se sumergen sus víctimas.

Un racimo de planos abiertos que amplifican las secuelas del dolor físico contrasta con los reveladores primeros planos al rostro de unos personajes que desbordan violencia psicológica. Es pura especulación, pero si algo parece advertir «Heli» es la necesidad de devolverle a la violencia su auténtico significado, más allá de las lecturas políticas inmediatas que derivan de un escenario en el que los cárteles narcotráfico tejen redes clientelares con los mil tentáculos de un Estado corrupto.

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