Habemus Papam (2011)

El recién elegido pontífice sufre un ataque de pánico justo antes de aparecer en el balcón de San Pedro en el Vaticano. Sus consejeros, incapaces de ayudarle, buscan la ayuda de un psicoanalista.

Fotograma: Habemus Papam (2011)

El Santo Padre ha muerto y en el Vaticano se cita a las altas jerarquías eclesiásticas para celebrar el Cónclave del que saldrá elegido el nuevo representante de la Iglesia Católica. Un humilde cardenal (Michel Piccoli), que no contaba, a priori, con muchos votos, es nombrado como nuevo Papa. Sin embargo, en el momento de saludar a los miles de fieles congregados en la Plaza de San Pedro, el nuevo cabeza de la Iglesia sufre un ataque de pánico. Sus asesores se encomiendan a un psicólogo ateo para poder curarle.

Valoración: 6,286.

Tráiler de la Película

Ficha

Título Original: Habemus Papam.
Director: Nanni Moretti.
Guionistas: Nanni Moretti, Francesco Piccolo, Federica Pontremoli.
Actores: Nanni Moretti, Michel Piccoli, Margherita Buy, Roberto Nobile, Jerzy Stuhr, Renato Scarpa, Dario Cantarelli, Camilla Ridolfi, Franco Graziosi, Camillo Milli.
Productores: Jean Labadie, Nanni Moretti, Domenico Procacci.
Música: Franco Piersanti.
Fotografía: Alessandro Pesci.
Montaje: Esmeralda Calabria.
Nacionalidad: Italia.
Año de Producción: 2011.
Duración Original: 104 minutos.
Calificación por Edades: Apta para todos los públicos.
Género: Comedia.
Estreno (España): 4 de noviembre de 2011.
DVD (Venta): 18 de julio de 2012.
Distribuidora (España): Vértigo Films.
Espectadores (España): 73.222.
Recaudación (España): 472.454,54 €.

Cartel: Habemus Papam (2011)

Comentario

Director irónico hasta la médula, Nanni Moretti se ha especializado en comedias elegantes y mordaces. En esta ocasión, el cineasta italiano pone a la iglesia en su punto de mira con la historia de un Papa que, recién elegido, se ve incapaz de ejercer de líder espiritual. El histórico Michel Piccoli interpreta al eclesiástico y el propio Moretti, al psicólogo que debe intentar tratarlo. Partidos de voleibol en medio del Vaticano y un Papa en plena crisis existencial son sus puntos fuertes. (Anuario Fotogramas 2012: Violeta Kovacsics).

Fotograma: Habemus Papam (2011)

Crítica

08-11-2011 – ANTON MERIKAETXEBARRIA

Fuga vaticana

Insólita película italiana de Nanni Moretti, autor de “La misa ha terminado”, centrado con “Habemus Papam” en una irónica visión del Vaticano. El cardenal encargado de suceder a Juan Pablo II, cuando éste muere, sufre un repentino ataque de pánico, que le hace poner pies en polvorosa. Lo que viene a continuación es el periplo vital, ético y moral de un ser humano honesto, sensible e inteligente, conforme la Curia Romana contrata los servicios de un psicoanalista. El actor francés Michel Piccoli es el encargado de dar vida de forma matizada a Su Santidad, al que vemos deambular de paisano por las abigarradas calles de la Ciudad Eterna, tras descubrir la responsabilidad que se le viene encima.

A partir de ahí, “Habemus Papam” se centra en sus dudas, temores y vacilaciones, conforme se esfuerza por recuperar de alguna manera su infancia perdida, al tiempo que se dispone a admitir sus culpas y abrirse a su ministerio sagrado, símbolo de religiosidad, en el que se siente perdido. Porque es consciente en todo momento de que la pérdida de nuestras ilusiones es la única perdida de la que nunca nos recuperamos. Moretti hace lo que puede a la hora de presentar una serie de situaciones que, paso a paso, ensimisman al personaje en una espiral sin aparente salida.

Desde un punto de vista estrictamente cinematográfico todo ocurre de modo desvaído, por culpa de un estilo televisivo, mal endémico de buena parte del cine que se realiza en estos momentos. De ahí que el desarrollo de esta crisis papal esté tratado con sentido crítico y cierta ternura, pero el sentido del humor no es suficiente para situar a la película en una órbita de calidad. El siempre agudo Chesterton escribió que el hombre contemporáneo es semejante al viajero que olvida el nombre de su destino y tiene que regresar al lugar del que partió para averiguar incluso dónde se dirigía. Un poco de todo ello le sucede al personaje del filme, en cuyas facciones, si las miramos bien, descubrimos nuestros propios rasgos.

Deja un comentario