Felices sueños (Fai bei sogni) (2016)

Turín, 1969. La idílica infancia de Massimo se ve truncada a los nueve años por la muerte de su madre. Treinta años después, tras pasar por la guerra de Sarajevo como reportero, Massimo empieza a sufrir ataques de pánico.

Felices sueños (Fai bei sogni) (2016)

En el Turín de 1969 transcurre la idílica infancia de Massimo (Valerio Mastandrea), que sin embargo se ve truncada por la muerte de su madre. 30 años después, y tras pasar por la guerra de Sarajevo como reportero, Massimo empieza a sufrir ataques de pánico. En esta delicada situación, se preparará para vender el antiguo apartamento familiar, lo que le obligará a volver a sus orígenes y a recordar su pérdida. Elisa (Bérénice Bejo), una compasiva doctora, será la gran aliada de Massimo para enfrentarse a los traumas de su pasado.

Valoración: 6,510.


Felices sueños (Fai bei sogni) (2016)

FICHA

Título Original: Fai bei sogni.
Director: Marco Bellocchio.
Guionistas: Edoardo Albinati, Marco Bellocchio, Valia Santella.
Reparto: Valerio Mastandrea, Bérénice Bejo, Guido Caprino, Fabrizio Gifuni, Roberto Herlitzka, Barbara Ronchi, Emmanuelle Devos, Linda Messerklinger.
Productor: Beppe Caschetto.
Musica: Carlo Crivelli.
Fotografía: Daniele Ciprì.
Montaje: Francesca Calvelli.
Países Participantes: Italia, Francia.
Año de Producción: 2016.
Duración: 134 minutos.
Calificación por Edades: No recomendada para menores de 12 años.
Género: Drama.
Estreno (España): 10 de febrero de 2017.
DVD (Venta): 7 de junio de 2017.
Distribuidora (España): La Aventura, Vercine.
Espectadores (España): 13.887.
Recaudación (España): 75.920,19 €.

Felices sueños (Fai bei sogni) (2016)

COMENTARIO

Con más de 40 años de cine a las espaldas y con una juventud impropia de su avanzada edad, Marco Bellocchio (“Vincere”, 2009) vuelve para contar la historia de Massimo (Valerio Mastandrea), un reportero que, tras documentar la Guerra de los Balcanes, empieza a sufrir ataques de pánico. Su única ayuda vendrá de Elisa (Bérénice Bejo), una compasiva doctora que le acompañará al enfrentarse al trauma, que se remonta a la temprana muerte de su madre. (Anuario Fotogramas 2018: Mariona Borrull).

Felices sueños (Fai bei sogni) (2016)

CRÍTICA

11-02-2017 – ANTON MERIKAETXEBARRIA

Mamma Mia!

Hay un tipo de magia que sólo ocurre en las películas. Puedes sentirlo, incluso antes de verlo. A pesar de su excesiva duración, es el caso de “Felices sueños”, del director italiano Marco Bellocchio, autor de “La sonrisa de mi madre” (2002). El sensible cineasta nacido en Emilia-Romaña se centra esta vez en una crónica intimista, de corte familiar, urdida en torno a la rebelión de Massimo, un niño que, con sólo 9 años, perdió a su ‘mamma’. Con el paso del tiempo, convertido ya en periodista, regresa al lugar donde nació, donde vivió fugitivos instantes de felicidad.

La culta ciudad de Turín, capital de la hermosa región del Piamonte, es el marco donde transcurre la historia, desarrollada con desarmante ternura y una discreta emoción, capaz de conmover al más endurecido espectador. Porque la orfandad del traumatizado protagonista aparece descrita con una exquisita sensibilidad, ni pesimista, ni optimista, ni conformista: la vida crudamente como es, alegre y radiante, rica en nobles sentimientos, generosos, exultantes; pero también con la sordidez de cada día, la flaqueza, la crueldad, la violencia.

La primera impresión que se desprende de “Felices sueños” es pura melancolía, si se considera no sólo cuántas alegrías y penas se han sucedido en la vida de Massimo, sino también la ausencia, tan dolorosa para el niño, de lo que más quiere en la vida. Mostrado todo ello mediante imágenes armoniosas como una sinfonía, enmarcadas en un entorno cotidiano. Es fácil solidarizarse con este joven que vivió mucho tiempo sólo, como un amante abandonado, compartir su diario discurrir, día tras día, desesperadamente. Unos días donde sobrevivir lo es todo y lo demás, el desierto. Por eso hay un sutil pálpito en el modo de mostrar dicha desaparición materna, un latido que hace de esta película una obra ejemplar, emotiva y comprometida con la condición humana.

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