Las confesiones (2016)

En un hotel de lujo de la costa alemana se celebra una cumbre del G8. Daniel Roché, director del Fondo Monetario Internacional, invita a Salus, un monje italiano con el que pretende confesarse esa noche. A la mañana siguiente, Roché aparece sin vida.

En un lujoso hotel de la costa alemana se celebra una cumbre del G8, en la que los ministros de economía de los países más poderosos van a tomar una medida secreta que tendrá un gran impacto en la economía mundial. Salus (Toni Servillo), un monje, es el misterioso invitado de Daniel Roché (Daniel Auteuil), el director del Fondo Monetario Internacional, que quiere que le oiga en confesión. A la mañana siguiente, Roché aparece muerto, y Salus es el principal sospechoso, pero el clérigo se negará a romper el secreto de confesión.

Valoración: 5,941.

Las confesiones (2016)

FICHA

Título Original: Le confessioni.
Director: Roberto Andò.
Guionistas: Roberto Andò, Angelo Pasquini.
Reparto: Lambert Wilson, Moritz Bleibtreu, Connie Nielsen, Toni Servillo, Pierfrancesco Favino, Daniel Auteuil, Marie-Josée Croze, Richard Sammel, Johan Heldenbergh, Togo Igawa.
Productor: Angelo Barbagallo.
Música: Nicola Piovani.
Fotografía: Maurizio Calvesi.
Montaje: Clelio Benevento.
País Participante: Italia, Francia.
Año de Producción: 2016.
Duración: 100 minutos.
Calificación por Edades: No recomendada para menores de 12 años.
Género: Drama, Suspense.
Estreno (España): 26 de mayo de 2017.
DVD (Venta): 6 de septiembre de 2017.
Distribuidora (España): Wanda Visión.
Espectadores (España): 23.097.
Recaudación (España): 133.663,71 €.
Popularidad: 18 / 43.

Las confesiones (2016)

CRÍTICA

29-05-2017 – ANTON MERIKAETXEBARRIA

Secretos inconfesables

Tiene su punto una película tan crítica con el actual orden económico mundial como “Las confesiones”, firmada por el cineasta italiano Roberto Andò con abundante ironía, mala uva y el imprescindible espíritu de denuncia. No es que sea nada del otro jueves desde un punto de vista estrictamente cinematográfico, pero esta reunión al más alto nivel de toda una serie de ministros de finanzas a escala global, gentes que sólo ven las leyes del beneficio, resulta tan oportuna como inquietante a la hora de desentrañar secretos financieros capaces de poner los pelos como escarpias.

Curiosamente, se trata de un encuentro la mar de peculiar, puesto que también participan una intelectualoide escritora de libros infantiles, un pseudo-cantante y un peculiar monje cartujo dispuesto a escuchar en confesión al director del Fondo Monetario Internacional. Sujetos encarnados por un reparto más bien estrafalario, en el que brilla con luz propia el todoterreno Toni Servillo (Salus). Sea como sea, estamos ante un tragicómico argumento, que da paso a una amena sátira contemporánea, enmarcada en un lujoso hotel en Alemania, por el que desfilan corruptos ‘expertos en economía’.

Que los intereses financieros son los que mandan es algo que todo el mundo sabe. Lo mismo que el poder corrompe. De ahí que el filme rompa una lanza en favor de fomentar un sistema de valores que tenga un peso, una entidad real. Los personajes de la película poseen un concepto ruin del ser humano y esconden secretos inconfesables, al tiempo que emplean artimañas para salir de paso de la manera más torticera que quepa imaginar. En fin, a quienes pretenden enterrar nuestros viejos valores -libertad, justicia, cultura- con el pretexto de que hay que crear un mundo nuevo, debemos recordarles que todavía hay personas dispuestas a luchar contra los nuevos bárbaros y vivir de forma civilizada.

Deja un comentario