Categorías
Estrenos 2013

The Lords of Salem (2012)

Heidi, es DJ en una emisora de radio en Salem, Massachusetts; un día recibe una misteriosa caja de madera que contiene un disco de vinilo, ‘un regalo de los Señores’. Heidi lo escucha y los extraños sonidos que surgen de sus surcos provocan inmediatamente flashbacks del violento pasado de Salem. ¿Se está volviendo loca Heidi, o es que los señores de Salem pretenden regresar para vengarse de la Salem actual?

Heidi (Sheri Moon Zombie) es una joven Dj de rock duro en el pueblo de Salem cuya vida, aunque se ha visto rodeada de misticismo, es bastante apacible. Un día recibe una misteriosa caja de madera en la que halla, al abrirla, un disco y una nota que dice: ‘De parte de The Lords’. Llevada por la curiosidad no duda en poner el vinilo y al conectarlo, empieza a tener flashbacks muy reales sobre el terrible pasado de su ciudad, en forma de pesadillas y alucinaciones, que le llevará a pensar si está perdiendo la razón.

Valoración: 5,038.

FICHA

Título Original: The Lords of Salem.
Director: Rob Zombie.
Guionista: Rob Zombie.
Reparto: Dee Wallace, Sheri Moon Zombie, Bruce Davison, Jeff Daniel Phillips, Judy Geeson, Maria Conchita Alonso, Ken Foree, Meg Foster.
Productores: Jason Blum, Andy Gould, Oren Peli, Rob Zombie.
Música: Griffin Boice, John 5.
Fotografía: Brandon Trost.
Montaje: Glenn Garland.
Países Participantes: Estados Unidos, Canadá, Reino Unido.
Año de Producción: 2012.
Duración: 101 minutos.
Calificación por Edades: No recomendada para menores de 16 años.
Género: Terror, Fantástica, Suspense.
Estreno (España): 17 de mayo de 2013.
DVD (Venta): 23 de octubre de 2013.
Distribuidora (España): eOne Films Spain.
Espectadores (España): 437.
Recaudación (España): 3.422,48 €.

The Lords of Salem (2012)

CRÍTICA

19-09-2013 – JOSU EGUREN

Poesía en el horror

En uno de los muchos fotogramas icónicos que pueden extraerse del metraje de la maltratada The Lords of Salem, el que quizá puede resultar el más ingenuo desde el punto de vista cinéfilo, Rob Zombie convoca los poderes de dos maestros que aparentemente poco tienen que ver con sus retorcidas filias cinematográficas: Georges Méliès (Viaje a la luna, 1902) y Stanley Kubrick (2001, 1968). El porqué de la doble y extraña asociación que adorna la puesta en escena del plano/altar dedicado a la virginidad corrompida de Sheri Moon Zombie puede rastrearse en los primeros compases de una cinematografía previa (Los renegados del diablo, La casa de los 1.000 cadáveres), consagrada a indagar las posibilidades de un nuevo cine de horror fundado al margen de las corrientes de interés que dominan el mercado, pero consciente de la importancia de prevalecer el lenguaje y la textura atmosférica sobre los golpes de efecto que abundan en un género que se ha homogeneizado para encontrar el favor de las mayorías.

La película puede resultar decepcionante o desagradable, incluso para los adictos a Rob Zombie, pero dista de ser comprendida como un vago ejercicio de excentricidad calculada para convertirse en una poesía elegíaca en la que cabe un estremecedor subtexto que habla de su relación doméstica con su esposa y musa, Sheri Moon Zombie. La secuencia final, toda una afirmación de la fidelidad del exlíder de White Zombie a sus perversiones estilísticas en la que rompe su relación con La semilla del diablo (1968), de Roman Polanski, es un poderoso ¡salve Satán! con el que el autor entroniza a una virgen del horror en estado de gracia, un triunfo de la religión pagana (la de Lucio Fulci, Tobe Hooper, David Lynch y Michele Soavi) sobre la mediocridad de una Iglesia que no acierta a comprender la profundidad, y necesidad, de un bellísimo y conmovedor plano/epitafio sobre el que suena la letra del ‘All Tomorrow’s Parties’, interpretada por Nico.

TAMBIÉN TE PUEDE INTERESAR

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.